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4 de junio de 2012

La matemática del escenario

Evitando mis obligaciones, he descubierto un maravilloso artículo de Juhani Pallasmaa que trata sobre la utilización del espacio en el cine, a través de La ventana indiscreta.
De obligada lectura. La geometría del terror.




5 de septiembre de 2011

siempredeprisaycorriendo

Ella es mi cable a tierra, confesora, profesora, psicóloga y amante de otoño. Con vino, licor café o Ribeiro, desciframos los secretos del alma, de la sociedad y la vida. En un bar, en una terraza, en unas escaleras cualquiera. 
Con todas mis respuestas, incluso de las preguntas que no hago. Incluso sobre lo que no quiero oír hablar. Guantazos de amor, hostias de abrazos de cal. De sal y arena. Morena de otoño (verano-invierno-primavera). Que una vez me contabas
El orden es el placer de la razón
y el desorden es la delicia de la imaginación.

Siempredeprisaycorriendo, porque así nos sabemos divertir más. 
Evadiendo horarios y tachando listas
si
si
no
no
no
no
si
no
no
no

Enumerando estrategias, solucionando las vidas, bebiendo a tragos destajos, 
atajos de bares, guía de corazones, libro de mis instrucciones.


Se la puede encontrar por aquí.
También en cualquier parte.
También en cualquier bar.

4 de agosto de 2011

/destinomadrid


Solicitud de embarque urgente.
Ojalá aún no sea tarde, qué más da nueve años más que menos,
si somos los mismos.
Agosto nublado, de madrugada, hace frio.
Estoy sola en casa, me miro al espejo de mi habitación.

Tengo la piel muy blanca, llamativamente blanca. Mucho más en este verano de hemisferio norte.
En algún lugar leí que una persona de piel muy blanca desnuda parece que está más desnuda.
Me desnudo. Con zapatos negros parece que estoy aún más desnuda.
Miro alrededor, como si pudiera haber alguien.
Pienso que soy muy estúpida
por mirar alrededor para ver si hay alguien.

31 de mayo de 2011

amo[r]

Por ese amo[r]dio mutuo, constante, tan cercano. Como si siempre hubiera estado ahí. Tan doloroso que soy más yo que nunca, que puedo sentir cada poro de mi piel, cada estremecimiento, cada músculo tensándose por mil sonrisas. Casi siento el mismo placer cuando algo acontece que cuando lo estoy [d]escribiendo –quizás más durante lo segundo-. El teléfono no deja de sonar. Un promesa de vino granate y de cristal. Quizás con queso. Es el momento en el que unos placeres suplen a otros, se complementan, mentan, tan… tan lejos y tan cerca, como ayer mismo de mercado en mercado, de ilusión en ilusión. Y tanta poesía, contigo siempre, si lo sabes, si no paro de decirlo ¡cómo parar!

Sólo cuando piensas que algo impensable puede suceder, será cuando suceda. Sólo queda dar las gracias, a esos sucesos y personas que nos llevan a límites insospechados desconchados a cada soplo. Sólo queda darles las gracias, porque son una fuente interminable de razones por las que escribir.

13 de mayo de 2011

gracias por darme razones

Una vez, dos veces, tres. Las cosas no hay que dejarlas pasar, hay que asumir que han pasado. Que todo se mueve, cambia, que vuelve, que se remueve. Otras es mejor dejarlas donde están, en esa zona entre el miedo, el recuerdo y la resaca.

El ejercicio del ego, bajo un marco referencial de citas, notas, claves que tocas… y te sumerges en la indecencia de pensar que no todo da igual, que es posible y necesario otorgar al mundo un magnánimo e interesadamente desinteresado evento de amor hacia el prójimo [= a uno mismo] perseverando en la lucha por la idea de no permitir la absoluta frugalidad de los actos, de las interrelaciones e interdependencias. Que esto sirva como manifiesto inocuo de alta sustancia radioactiva, llena de amor –de este de color rojo #990000-. Escribo por no ahogarme.

10 de mayo de 2011

de don Rigoberto y +

"Sin pensarlo, en un acto mecánico, se desanudó el cinturón y ayudándose con un movimiento de los hombros se despojó de la bata; la seda se deslizó sobre su cuerpo como una caricia y cayó al suelo, sibilante. Achatada y redonda, la bata le cubría los empeines como una flor gigante. Sin saber qué hacía ni qué iba a hacer, respirando ansiosa, sus pies franquearon la frontera de la ropa que los circuía y la llevaron al bidé, donde, luego de bajarse el calzoncito de ancaje, se sentó. ¿Qué hacía? ¿Qué ibas a hacer, Lucrecia? No sonreía. Trataba de aspirar y expulsar aire con más calma mientras sus manos, independientes, abrían las llaves de la regadera, la caliente, la fría, las medían, las mezclaban, las graduaban, subían, o bajaban el surtidor tibio, ardiente, frío, fresco, débil, impetuoso, saltarín. Su cuerpo inferior de adelantaba, retrocedía, se ladeaba a derecha, a izquierda, hasta encontrar la colocación debida. Ahí. Un estremecimiento corrió por su espina dorsal. Tal vez ni se daba cuenta, tal vez lo hacía porque sí , se repetía, compadecida por ese niño al que había maldecido tanto estos últimos seis meses.Tal vez no era malo, tal vez no. Travieso malicioso agrandado, irresponsable, mil cosas más. Pero malvado no. Tal vez no. Los pensamientos reventaban en su mente como las burbujas de una olla que hierve. [...] Las imágens iban y venían, se diluían, se alteraban, entreveraban, sucedían y era como si la caricia líquida del ágil surtidor llegara a su alma."

5 de febrero de 2011

mortal y rosa

Para que luego no digan que el rosa no existe
o los reyes magos.
Esto es aquí y ahora aunque el señor de la tele te quiera vender otra cosa
Porque en año y medio han cambiado más cosas de las que deberían. Todo es más marrón, hay más gritos. Se habla más de dinero, se lee menos, se juega menos, se estudia más, se trabaja menos, se navega más –por internet- y se folla menos.
Bajo unas premisas de control y obligación social de dónde tienes que estar, qué tienes que hacer. Qué lástima no tener 12 años para seguir jugando y discutiendo menos.
¿No lo sabías? Ya ni los blogs están de moda. Más facebook y menos letras, menos cañas, menos miradas. Más mirar sin querer saber,
más inmediatez de nada.

15 de noviembre de 2010